LADO A: La sencilla Historia del negrito de 33 rpm
Suena mejor que el LP y es mas portable
LO MEJOR PARA CONSERVARLOS ES EL AGUA DE CANILLA
Editado originalmente en el suplemento "El Rockero" Diario Perfil - 10/10/1999

Hijo de un negro viejo que se hacía pedazos y que giraba mucho más rápido, el disco chico (más conocido como simple) ve por primera vez la luz a fines de los '50. Ahora ostenta en su etiqueta la palabra irrompible que lo diferencia de todos los demás. Se trata de un ejemplar algo más maduro que su padre que se pasaba de revoluciones, ya que se mueve a sólo 33 y un tercio por minuto en el tocadiscos.

También mostró -y perdió después- la delicadeza que tuvieron las grabadoras al hacerles alrededor de la etiqueta un cordoncito del mismo vinilo para evitar que la púa se dañase y destruyera el papel de la etiqueta al finalizar la audición. No importa, dice el simple, yo soy más liviano, portable y sueno mejor que mi padre, Es cierto, ahora es posible llevarlos en grandes cantidades a las fiestas sin temor a romperlos. Y no sólo él. También los reproductores aligeraron su peso, al igual que sus brazos. Fue el momento en que las púas de 78 rpm. pasaron a un olvido relativo.

Creado para sobrevivir al tiempo, todavía hoy se escuchan mejor que varios LP. Algunos llevan como medallas de tanto trajín un aro blanco y gastado alrededor del agujerito. Y los que fueron grabados en microsurco son difíciles de rayar. En realidad, poco importan las marcas transversales de su superficie: hay que evitar principalmente las que acompañan al sentido del surco. Por ellas el disco "salta" o la púa se entierra en una eterna repetición del registro. Lo mejor para higienizarlos es el agua de la canilla, un poco de detergente y un paño que no suelte pelusa.

Un simple es un disco pequeño (7 pulgadas), grabado de ambos lados (Sí, usted lo sabe querido dinosaurio, pero sus hijos posiblemente no). La cara A contiene un éxito que supone un buen caudal de ventas al ser el preferido de las radios. El lado B tiene un tema que acompaña, salvo algunas excepciones.

No importa, dice el simple, yo soy más liviano, portable y sueno mejor que mi padre.
También los reproductores aligeraron su peso, las púas de 78 rpm. pasaron al olvido.

Muchas veces esos simples pasan por la historia de la música sin pena ni gloria, sobre todo los que fueron fabricados para "quemar" una canción hasta el hartazgo . Otras veces funciona como presentación de un nuevo artista, antes del lanzamiento de su primer larga duración.

El prensado de los discos es casi artesanal. Primero se obtiene un "padre", es decir un ejemplar de metal, una aleación de níquel, cobre y bronce. El padre no tiene surco sino "cresta", pero la madre sí lo tiene. Colocada ella sobre la prensa, sale el vinilo caliente de un dispositivo parecido a un tubo de dentífrico grande. El vinilo va girando y así se llenan los surcos (cavidades) de la madre. Luego el "padre" se cierra sobre ella (previa colocación de las etiquetas) y se prensa el disco. Una vez disminuida su temperatura, se quitan las rebarbas con un cortante y se lo coloca en un sobre de papel o en una funda de nylon. En Europa y los Estados Unidos los obreros usaban barbijo y guantes para manipular los vinilos. Cuidado extremo.

¿Rarezas? Existen, cómo no. El sello Buddah, que editaba la música chicle (sólo para el consumo de los adolescentes) grababa en sus primeros tiempos el lado B con cualquier cosa que torturara los oídos, obligando así al oyente a que retuviera (casi a la fuerza) el lado A con el hit promocionado.

La diferencia también se remarcaba colocándole una estrella negra al costado del título de la canción. Era un sistema a prueba de distraídos. Tampoco faltaba los más explícitos "Este lado, por favor" (EMI) o "Este es el éxito" (RCA), por si uno era definitivamente estúpido.

El sello Buddah, grababa el Lado B con cualquier cosa que torturara los oídos,
obligando así al oyente a que retuviera el Lado A con el hit promocionado.

El que tenga buena memoria recordará los LP fabricados con una anterior reunión de simples de! artista. como por ejemplo el disco "Please, please me", de Los Beatles en el que ambos lados de la placa tiene el mismo excelente nivel.

Esta conducta que marcó al grupo a lo largo de su historia de manera extraordinaria, llevó después a su compañía Apple a eliminar prácticamente los distintivos A y B de sus discos simples. Algo fácil de concebir si se piensa en e! grupo en cuestión.

por Hugo Latorre

 

EL GALLO CANTOR © 2008 Discos | Libros | Coleccionables
Av. Corrientes 1382 | LOCAL 23 | Buenos Aires | Argentina | CP 1035
Sitio Optimizado para verse en IE 7 o superiores
Resolución de pantalla 1024 x 768 o superiores

Visitas Online

Tenemos 2 invitados conectado(s)